This is default featured slide 1 title

sueños cumplidos

nos hemos trasladado a www.alicantelivemusic.blogspot.com.es

This is default featured slide 2 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured slide 3 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured slide 4 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured slide 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

Mostrando entradas con la etiqueta jonn tantra gracias repeticiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jonn tantra gracias repeticiones. Mostrar todas las entradas

Novedades desde la sala caracol...

http://www.youtube.com/watch?v=gwzRMOZPKA8

Las víboras habitan las esquinas de las pequeñas y las grandes ciudades; se disfrazan de amantes y en un principio incluso son simpáticas y complacientes; con el tiempo se vuelven egoístas, insoportables, te envenenan y mantienen esa sangre fría, te hacen daño y te sacan de quicio;

Quitaros las caretas, dejaros de príncipes azules, de decir que el dinero no importa, de hablar del destino y de la eternidad, de decir "te quiero" a las primeras de cambio... Hacernos un favor  y dejar de mentir, dejar de engañaros y engañarnos.

Salu2.

Revelación;

Lo acabo de entender; No importa quien conduzca, ni adonde pretendas llegar. Por mucho que llegues a tu destino, el camino no acaba; siempre hay una senda por la que continuar, un ingrediente necesario que con el tiempo resulta insuficiente, una locura, medio paso de distancia, otra exigencia fuera de guión, un sabor diferente que se volverá insípido, una luz que se apaga, otro interruptor... y el egoísmo que define nuestra condición de pasajero, acompañante o fustigador intermitente.

No hay una razón; son las circunstancias, lo acaecido, lo que nos rodea, la esencia de lo que creemos que nos define. Da igual lo que creamos que  somos, cambiaremos dependiendo de quien nos acompañe, redefiniremos la felicidad constantemente, lo tendremos claro por un momento hasta que la duda condicione, de nuevo, la siguiente palabra, el siguiente gesto, la posterior ingenuidad, el hola y el adiós.

Elegir es fácil, lo complicado es no equivocarse.

Deja de buscar la solución en el cajón de las utopías.

Salu2;

Ciao 2010.

Hoy se mezcla la nostalgia con la esperanza; una copa de champán es el principio y el epílogo de todo... el final  está más cerca, tu inocencia y tus viejas aspiraciones cada vez más lejos; pero se abre una puerta...

Tras el primer trago, antes de que las uvas o los gajos de mandarina "aciden" tus papilas gustativas, puedes hacer balance: recordar a los que no están, olvidar a los que mejor si nunca hubieran estado, o quizá quieras hacer las paces, tender una mano, dar un abrazo o derramar lágrimas de rencor, añoranza, alegría o satisfacción.

Lo necesario puede no serlo tanto y nada es lo suficientemente imprescindible. Si algo he aprendido este año es que quien te quiere permanece a tu lado más allá de discrepancias, cambios, distancias, errores y circunstancias; Todo depende de la importancia que quieras darle a las cosas y lo dispuesto que estés a sufrir cuando las cosas se tuercen, las ganas que tengas de estar presente, de ayudar en lo que puedas o de no estorbar si en un momento determinado ya no pintas nada. No hay que ser egoísta, ni eres el centro del universo ni el mundo se para cuando tú no estás.

Al empezar el 2010 tenía la extraña sensación de que éste iba a ser un punto de inflexión en mi vida, un año de cambios, de nuevas certezas y rediseños de sueños que parecían estancados. Y lo cierto, es que no me equivocaba; Echo de menos la ilusión que me proporcionaba el amor, pero en todo lo demás no me puedo quejar. Tengo lo que considero necesario, mantengo un margen de mejora para poder ilusionarme (con los pies en el suelo, claro) y como escribí hace unos meses: Le he quitado las comillas a las cosas y he dejado de exagerar; El victimismo ya no va conmigo y creo que esa es precisamente la razón por la que me siento tan feliz últimamente.

En cuanto a los deseos para el nuevo año... no voy a ser hipócrita y aunque me encantaría que se acabara el hambre, las guerras, el paro y demás "pobrezas" occidentales, que ETA dejara las armas, que la Ministra Sinde se olvidara de esa ley que tan poco me gusta, que alguien suprimiera el Gran Hermano y demás morralla televisiva, que nadie tuviera complejos, que hubiera más sonrisas y comunicación en el mundo, que nadie necesitara nada, que ni los alquileres ni las hipotecas estuvieran tan por las nubes, que nadie tuviera porque sufrir pérdidas inesperadas e innecesarias, que bajara el precio de todo (incluso de los sueños), que la autocrítica se generalizara, que los que partieron de mi lado y Morrison, Cobain o Lennon regresaran... voy a ser humilde, práctico y un poco egoísta y sólo voy a desear salud para todos los que me rodean y gente dispuesta a seguir divirtiéndose conmigo.

Pasad una noche divertida acorde con el año que esperáis vivir.

Espero que este año los bares, cotillones y demás fiestas privadas se apiaden de nosotros y nos pongan buena música; para empezar: "año nuevo" de Vetusta, por ejemplo, o "Cuenta atrás" de Mecano... yo; después, yo ya tengo, de momento, las 3 primeras canciones que pienso escuchar en 2011: "Starman" de David Bowie, "my way" de Sinatra, "The Boy With The Thorn In His Side" de los Smith y estoy decidiendo que canción de Love of Lesbian  e Iván Ferreiro añadir;

Salu2

y nos vemos el año que viene.

Corrientes circulares en el tiempo.

Aunque las cosas siempre pueden empeorar... hay que ser optimista y si lo propio empiezan a oler mal, no está de más refugiarse en el bien ajeno y dejar pasar el tiempo.

Ha sido una semana muy larga; primero traté de evadirme entre copazos, ilusiones con fechas de caducidad, pasados mejores transportados en cajas con pegatinas de "extremadamente frágiles (o sensibles)"... pero la improvisación nunca tuvo el premio esperado y aspirar a tanto cuando no tienes prácticamente nada es jugar con la posibilidad de que tus males se multipliquen.

A estas alturas ignorar el "factor decepción" no es sensato. Siempre hay un punto en el que lo idílico empieza a desequilibrarse, un pesimismo contemporizado o simplemente un hecho ajeno a tu persona que desvirtúa el brillo de lo que parece maravilloso. Pero no por eso el disfrute tiene que ser menor.

La vida es un cúmulo de sensaciones que nosotros decidimos como queremos digerir. Habitamos un inframundo en el que los tonos intermedios nos definen, por mucho que tratemos de pintarlo todo en blanco y en negro. Ni lo bueno es tan bueno, ni lo malo es necesariamente asqueroso.

La adjetivación exagerada nos ha matado. Utilizamos con demasiada frecuencia palabras como: plenitud, totalidad, todo, extremo, aspiración, deseo, necesidad... y en realidad, al final, nos conformaríamos, más bien, con un poco de lo extrictamente necesario. No hace falta amar ni ser amado... sólo necesitas que te acompañen, sentirte respaldado o despertar al lado de la persona que más cosas te aporta (aunque ni siquiera haya abierto aún la boca) nuestro egoísmo puede equilibrar el resto de las carencias. No hace falta perder el control de los tragos, sino estar bien acompañados mientras bebemos la cantidad exacta que nos lleva a  ese puntillo que nos transforma en seres simpáticos. No necesitamos ser los más fuertes para ser mínimamente respetados y, normalmente, son los más guapos los que acaban yéndose solos a casa así que tampoco está tan mal tener un poco de personalidad que vender...  y ¿para qué resolver el mundo, si no somos capaces de resolver los vaivenes  de nuestro alrededor? ¿Por qué generalizar? ¿por qué temer? ¿por qué esperar? ¿para qué?... Las preguntas son demasiadas y, lo peor, constantes y repetidas. La respuesta es la exclusividad de tu consciencia analizando la situación hasta encontrar una solución lo suficientemente coherente y satisfactoria.

Este finde ha vuelto el Jonn empático, el psicólogo analista, el filósofo destemplado, el idealista divertido que vaga por las noches repartiendo respuestas que nadie valora. Hace tiempo que sé que no soy quien para dar consejos, que mis valoraciones tienen más sentido en el interior de mi cabeza que en el interpretador de sonidos de los demás. Tengo tiempo suficiente para seguir aprendiendo, aunque también tengo experiencias acumuladas que me permiten comparar o reírme interiormente mientras algunos de los que me rodean cometen los errores que, otrora, yo cometí. Pero me da igual. Hablo cuando me lo permiten y callo todo lo demás, entre otras cosas, porque estoy más guapo. Y más, cuando es evidente que la gente no espera que le aconsejes, ni que respondas, ni le importa lo que dices ni lo que piensas; simplemente quieren que les escuches, y punto. Mis cuerdas vocales me lo agradecen.

Ser feliz no significa que ignores las desgracias que acontecen a tu alrededor. Ni soy un mártir, ni mi empatía es tan exagerada. Pero tampoco soy estúpido. Hago lo que buenamente puedo o lo que mi egoísmo relativo me permite. Ni más ni menos.

Y me alegro por la parte buena de la vida de los demás. Este fin de semana he descubierto que tres de las personas a las que más quiero están en paz con sus sentimientos y que los comparten conscientemente con 3personas que, según parece, muy pronto conoceré. Es agradable saber que, al menos, de eso, no me preocuparé; ni de eso, ni de porqué hacía tanto tiempo que no me llamaban, ja ja.

Comprensible, al menos, sigo siendo. ¡qué remedio! tampoco puedo quejarme, no estoy tan mal...

Y nada, que la noche del viernes fue muy divertida. Sobraron algunos salivazos, mocos y vaciles... pero lo demás estuvo bien. Supongo que mi mal denominada caballerosidad también era prescindible, pero es que hay veces que las hormonas se acaban cargando lo especial de una noche. Y aunque parezca extraño es mejor decorar los helados cristales de los coches con nombres de buenos grupos de música y dejar entreabierta una puerta que quien sabe si traspasaremos, que correr a ser fieles a la teoría e intercambiar fluídos como si eso fuera lo realmente importante. Aveces ni el sitio, ni el frío, ni la situación, ni el momento acompañan... y muchos opinarían que fue una oportunidad perdida; y dirán, también, que fui gilipollas, o que no sé si volveré a verla... puede ser pero no me arrepiento porque  hay veces que hay que fiarse de tu instinto y dejar que ser el azar el que decida si la espera merece o no la pena.

Llamadme clásico, estúpido o exagerad cuanto queráis; yo, no me arrepiento.

Y como estoy escuchando los planetas, os recomiendo "Corrientes circulares en el tiempo";

¡Viva Graná! Una vez más.

Salu2

Y nos vemos mañana.

carestía...

Después de vacilar un rato a los espíritus sin respuesta de Segurola y Buenafuente, me he puesto serio y he tweeteado una frase de esas que te salen por inspiración o por mala hostia: " Se anuncia una subida de la luz.Será que a los políticos se les ha fundido la bombilla, o es que el pueblo ha decidido encenderse de una vez"

Parece que los únicos avispados son los que ponen los precios a las cosas; en realidad, el valor real de todo es intrínsecamente proporcional al uso que se le da. Un cubata:7euros. Por una coca cola, una pizca de ron; si su uso es el disfrute que, dependiendo de donde te lo tomes, es una utopía. Emborracharte, un imposible con tal nimia cantidad de ron (o garrafón, que esa es otra), la socialización, todo un reto que sin alcohol suficiente (y mi cubata no lo tiene) en Euskadi, por ejemplo, se convierte en una posibilidad onírica, y un plus de servicio, que ¡tal como está el servicio! y los servicios... no sé; Su valor real sería el que le daban en Extremadura, donde mi yo pasado veraneaba: 200pesetas y 2x1 de once a doce. Pero pago más de 1.000pesetas, o sea, más de cinco veces más.

Y diréis: pues no te lo tomes ¡gilipollas!

Claro, por esa regla de tres, no enciendas la luz, ni pongas la calefacción en invierno, no, el pan engorda y no merece la pena pagar el euro con cero ocho que nos roban y la gasolina del coche destilala tú mismo, el aceite cómpraselo a los olivareros que tanto se quejan de los intermediarios... y así todo. Porque todo está por las nubes y, de momento, los ciudadanos de a pie no hemos aprendido a volar (y no me refiero a lo que algunos hacen en el baño mientras yo me tomo el cubata de siete euros).

La sociedad es una mierda. Nos quejamos por todo y no hacemos nada. Los boikots individuales te convierten en raro y aparentar está por encima de buscar justicia en nuestra particular manera de concebir el ocio.

Pero es que ésto ha pasado de castaño a oscuro. Una cosa es que el lujo cueste lo que cuesta, y otra que los gastos ineludibles de lo cotidiano sean tan exagerados. Si tanto dinero ahorran con los molinos de viento que tan desagradable resultan a la vista, si tanto investigan las energías alternativas y nos hacen reciclar, tener conciencia... ¿dónde está nuestro premio? pues evidentemente en las subidas anuales. Nosotros acojonados por si vamos a conservar el curro, apurando minucias para llegar a fin de mes, y a los ejecutivos de turno sólo se les ocurre una medida, sí, curiosamente, siempre la misma: subir los precios.

Y vale, es lógico; pero tontos nosotros que no hacemos nada. Que callamos o ignoramos el tema como si no fuera con nosotros la historia; ¿cómo voy a manifestarme yo si esas cosas las hacen los quinquis? ¿para qué voy a quejarme si van a hacer lo que les salga de los cojones? ¿quién soy yo para discutir a un ingeniero o a un economista? ¿no está para eso el gobierno?...

Pues sí, al final resulta que los verdaderos incompetentes somos nosotros: los que callamos, los que creemos que otro nos resolverá el problema y los que pagamos ignorando la premisa de que: el cliente (casi siempre) tiene la razón; en este caso, sin duda.

Pero callamos, con lo que permitimos que los "mandamases" sigan aprovechándose de nosotros; ¡qué mangantes! ellos, y !qué gilipollas (con perdón)¡ nosotros.

A ver si algún día, estas subidas nos encienden y, por una vez, hacemos algo más que cuchichear delante del televisor o en los asientos del tren.

Y para terminar, mi recomendación musical de hoy es la que ha tweeteado Santi Segurola: "end of the line" de Mink the Ville;

Salu2
y mañana nos vemos.

repeticiones... y gracias;

Otro día en el paraíso; las mismas calles, las mismas caras el mismo horario y cansancio de siempre... o no;
Cada día es diferente y aunque muchas cosas se repitan, tiene su gracia verte con los ojos que tu yo infantil observaba el futuro ilusionado con la posibilidad de que la monotonía no hiciera mella en el yo que ahora eres.
El victimismo está bien para los demás, pero yo soy uno de esos cientos de miles de "imsomnes" que oyen "hablar por hablar" para valorar realmente el grado de intensidad de los problemas que crees tener. Y, al final, resulta que mis aprietos no eran para tanto.
Los de los demás sí: problemas familiares, enfermedades irreversibles, sensación de abandono, amores perdidos, la crisis, la economía, los pagos que no se pueden afrontar... si fuera supersticioso tocaría madera. Pero, de momento, no me quejo de mi suerte.
Parece que ver "que bello es vivir" tantas veces ha influído en mi manera de ver las cosas. Lo que no sé es si soy el protagonista, en la escena que vuelve a la vida, o el ángel de la guarda.
Seguramente por eso, hace unas semanas puse un anuncio en mi twitter: Psicología sin titulación al precio módico de una cerveza; abierto 24 horas (como las buenas gasolineras). Se ve que surtió efecto, y eso que sólo tengo 8 seguidores, ja ja.
Toda mi vida he sido así. Supongo que he asumido que a cambio gano la compañía momentánea de gente que, aunque no lo diga demasiado, en el fondo, me aprecia. Creo que me había conformado con eso. Pero ahora conozco gente que valora el estar, el consejo e incluso me ruboriza agradeciéndomelo.
Para todos ellos, simplemente decir que el agradecimiento es mío y que es un placer estar ahí cuando lo estimen necesario. Lo mío no es altruísmo es empatía, y si está en mi mano hacer algo por alguien que me importa, no lo dudo; y más si saco un bocadillo, una guinness o vinito, un café granizado, un blog o unas risas a cambio.
Como decía al principio, cada día es diferente porque, entre lo que se repite, siempre hay un espacio que puede sorprendernos.
Si, dejando de lado el pesimismo, al acostarnos hiciéramos balance de lo vivido, durante el día que se acaba, encontraríamos, al menos, un momento que hiciera más llevadero nuestro tránsito al sueño. Si no lo encontrais, aquí teneis a alguien dispuesto a provocaros un buen momento. Y sino, podeis aumentar el número de oyentes de "Hablar por hablar".
Salu2
y nos vemos mañana.
Ahhhhhh, y hablando de buenos momentos; ayer me cantaron a capela el Nessun Dorma, ya sabeis el acto final de Turandot; muy recomendable; aunque, como supongo que no tendreis a mano una voz tan celestial y a la mayoría la ópera no os gusta demasiado, os voy a recomendar un remedio contra las penurias: el sexo (que no lo es todo, pero ayuda, y, normalmente es una de esas cosas que ayuda a hacer más llevadero nuestro tránsito al sueño, ja ja): los míticos Black crowes y su versión del hard to handle.